sábado, 24 de abril de 2010
JUAN CARLOS BAGLIETTO -SILVINA GARRE -El tempano
El témpano
Intérpretes: Juan Carlos Baglietto y Silvina Garré
A veces cuando pienso que todo esta perdido,
voy hacia algunas formas de la muerte.
Me pego un tiro con una palabra
que alguna vez me fue tan transparente.
En la ternura del agua que corre,
me recuerdan la llegada de unos trenes.
Sales de los mares, curvas de los puertos
con mujeres descalzas en el verde.
Voy hacia el fuego como la mariposa
y no hay rima que rime con vivir.
No te pares, no te mates,
solo es una forma mas de demorarte.
En las tardes tranquilas cuando extraño todo,
pienso que todo no es lo que perdí.
Una rosa de feria, y aun a costa de perder
se pierde pero se gana.
La lucha es de igual a igual contra uno mismo,
y eso es ganarla.
No te pares, no te mates,
solo es una forma de mas de demorarse.
Recuerdo la quietud de la tierra,
la quietud de estar adentro.
Se cree mas en los milagros
a la hora del entierro.
Este hombre trabajó,
quien escribirá su historia.
La cal reseca, la viuda que sueña,
los amigos que siguen igual,
la gloria en zapatillas,
el florero vacío.
Quien sabe si se puso a pensar
para que vivo.
Vivo para no perder.
Voy hacia el fuego como la mariposa
y no hay rima que rime con vivir.
No te pares, no te mates,
solo es una forma mas de demorarte.
Historia de mate cosido _ Baglietto
HISTORIA DE MATE COSIDO
(Autor : Adrián Abonizio)
Juan Carlos Baglietto (Argentina)
Sentado entre maderas
y flores caen
la llama del tabaco
y la cruz de los barcos.
Alla lejos cuando salen
de la iglesia los compadres
se sientan a jugar,
al sol.
Una fiesta cuesta arriba
hubo anoche y en la esquina
amanecio lloviendo.
Sentado entre maderas,
y las flores caen,
la llama del tabaco,
y la cruz de los barcos.
Si las luces de este pueblo,
te preguntan como he muerto,
deciles: que no sabes.
Mi revolver, mi campera,
mi hacha, mi trampera,
mis viejos perros, mi prontuario.
Tenes que estar prevenido,
un dia la lancha, va a llegar,
me quedare tan tranquilo,
me cambiare de camisa
y de puñal,
para que un oficial escriba
en el parte de salida, un ahogo
se ganara un ascenso
como padre de familia,
para que un oficial escriba
en el parte de salida, un ahogo
lo contara en la guardia, que no tembló.
Para que el rio se detenga
a la hora senalada, llegará
como una pu–alada
como una mano más.
Historia de mate cosido _ Baglietto
HISTORIA DE MATE COSIDO
(Autor : Adrián Abonizio)
Juan Carlos Baglietto (Argentina)
Sentado entre maderas
y flores caen
la llama del tabaco
y la cruz de los barcos.
Alla lejos cuando salen
de la iglesia los compadres
se sientan a jugar,
al sol.
Una fiesta cuesta arriba
hubo anoche y en la esquina
amanecio lloviendo.
Sentado entre maderas,
y las flores caen,
la llama del tabaco,
y la cruz de los barcos.
Si las luces de este pueblo,
te preguntan como he muerto,
deciles: que no sabes.
Mi revolver, mi campera,
mi hacha, mi trampera,
mis viejos perros, mi prontuario.
Tenes que estar prevenido,
un dia la lancha, va a llegar,
me quedare tan tranquilo,
me cambiare de camisa
y de pu–al,
para que un oficial escriba
en el parte de salida, un ahogo
se ganara un ascenso
como padre de familia,
para que un oficial escriba
en el parte de salida, un ahogo
lo contara en la guardia, que no tembló.
Para que el rio se detenga
a la hora senalada, llegará
como una pu–alada
como una mano más.
Luis Eduardo - Aute Las Cuatro y diez
Fue en ese cine te acuerdas
en una mañana al este del Eden
Jeams Deam tiraba piedras
a una casa blanca
entonces te bese
Aquella fue la primera vez
tus labios parecian de papel
y a la salida en la puerta
nos pidio un triste inspector nuestros carnés
Luego volví a la academia
para no faltar a clase de francés
tu me esperaste hora y media
en esta misma mesa
yo me retrase
Quieres helado de fresa
o prefieres que te pida ya el café
cuéntame como te encuentras
aunque se que me responderás muy bien
Ten esta foto es muy fea
el más pequeño acababa de nacer
oiga me trae la cuenta
calla que fui yo quien te invito a comer.
No te demores no sea
que no llegues a la hora al almacén
llamame el día que puedas
date prisa que ya son las cuatro y diez.
martes, 20 de abril de 2010
Spinetta - Plegaria para un niño dormido
Plegaria Para Un Niño Dormido
Almendra
Plegaria para un niño dormido
Quizás tenga flores en su ombligo
Y además en sus dedos que se vuelven pan
Barcos de papel sin altamar.
Plegaria para el sueño del niño
Donde el mundo es un chocolatín.
Adonde vas
Mil niños dormidos que no están
Entre bicicletas de cristal.
Se ríe el niño dormido
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará.
Que nadie, nadie, despierte al niño
Déjenlo que siga soñando felicidad
Destruyendo trapos de lustrar
Alejándose de la maldad.
Se ríe el niño dormido
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará.
Plegaria para un niño dormido
Quizás tenga flores en su ombligo
Y además en sus dedos que se vuelven pan
Barcos de papel sin altamar.
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Silvina Garre - Canción del Pinar
Canción del pinar
Intérprete: Silvina Garré
Autor: Jorge Fandermole
Quiero dejar todas las palomas
en el cetro de tu alma
y todo el beso en tus pies
que dejes de mirarme burlón,
se que te estoy dando poco,
y mucho te pediré.
Se la nobe sola en mi pradera,
seré tu querido verde,
y seras sombra en mi mitad,
y si ves que mi verde se quema,
llueve tu llorosa pena,
y el verde nuevo se hará.
Y que no te vayas un Febrero,
detrás de aquella bandada,
azabache hacia, el pinar,
Quiero ser también dueña del cielo,
y un pinar, pero es preciso,
y que me enseñen a volar.
Hazte sol cercano en la distancia,
hazte en el recuerdo un leño,
y quemate en mi interior,
no quiero tener más noches frias,
ni poder tan solo en sueños,
despertame junto a vos.
Que tengamos alrededor nuestro,
quien berre nuestros nombres,
y mucha sombra por dar,
cuando llegemos a la tierra,
unete conmigo en savia,
así haremos sombra igual
JUAN CARLOS BAGLIETTO EN QUITO - EL GIGANTE DE OJOS AZULES
El Gigante De Ojos Azules
Juan Carlos Baglietto
Un gigante de ojos azules
amaba a una mujer pequeña
que su sueño era una casita
pequeña como para ella
que tuviera en su frente un jardín
un jardín con madreselvas.
Un gigante de ojos azules
amaba a una mujer pequeña
que muy pronto ya se ha cansado
de tan desmesurada empresa
que no terminaba en jardines
jardines con madreselvas.
Adios ojos azules, dijo,
Y con gracia muy voltereta
del brazo de un enano rico
entró en la casita pequeña
que en el frente tenía un jardín
un jardín con madreselvas.
El gigante comprende ahora
que amores de tanta grandeza
no caben ni siquiera muertos
en esas casas de muñecas
que en el frente tienen jardines
jardines con madreselvas.
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